Láser micropulsado para la coriorretinopatía serosa central (RCS / CCS)Cuando el líquido se acumula bajo el centro de la retina.
La retinopatía serosa central (RCS), denominada a menudo coriorretinopatía serosa central (CCS) en las publicaciones médicas, afecta principalmente a la mácula y la coroides. El líquido se acumula debajo de la retina y puede provocar visión borrosa, líneas distorsionadas, una mancha gris en el campo visual, cambios en el tamaño percibido de los objetos o menor sensibilidad al contraste.
Muchos casos agudos mejoran por sí solos en unos meses. Si el líquido persiste, reaparece o amenaza con causar daños crónicos en el epitelio pigmentario y los fotorreceptores, valoramos el tratamiento mediante OCT y, si es necesario, angiografía con fluoresceína e ICG.
Cómo funciona el láser micropulsado
Los pulsos breves alternan con pausas de enfriamiento. A diferencia de la coagulación láser convencional, no se busca una cicatriz permanente. Se tratan zonas de fuga o líquido delimitadas previamente.
Para quién puede ser adecuado
El tratamiento puede ser útil en ciertos casos persistentes o recurrentes, sobre todo si las imágenes y la ubicación de la fuga son adecuadas. Una retinopatía serosa central aguda no se trata automáticamente con láser de inmediato.
¿Cuáles son las alternativas?
Según los hallazgos, las opciones incluyen la observación, el láser focal convencional fuera de la fóvea o la terapia fotodinámica. En el estudio PLACE sobre la retinopatía serosa central crónica, la terapia fotodinámica a media dosis resultó globalmente superior al procedimiento de láser micropulsado evaluado.
Qué revisamos después
La valoración se basa en la agudeza visual, los síntomas y el líquido en la OCT. El efecto evoluciona con el tiempo; si queda líquido, puede hacer falta repetir o cambiar el tratamiento.